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Negocio rescata una tradición familiar

By RODOLFO ROMAN
Especial para The Miami Herald
De su niñez, Stephen Borge recuerda con cariño haber comido manjares de hielo con su familia en los populares Raspados Loly’s en su ciudad natal Managua, Nicaragua.

Más de 20 años después, revive esos momentos con su esposa e hijos con una nueva versión de Raspados Loly’s en Sweetwater.

“Son deliciosos”, dijo Borge, quien disfrutaba un raspado verde de sabor a cereza. “El sabor me recuerda a mi niñez”.

La versión local de Raspados Loly’s es propiedad y es operada por Brenda Guatemala, la hija de la empresaria nicaragüense que hizo a Raspados Loly popular en el país centroamericano.

“Estoy tan orgulloso de seguir sus pasos”, expresó.

Guatemala, de 56 años, quien abrió su tienda en Sweetwater hace 22 años.

La ya fallecida Eloísa Guatemala comenzó a hacer los raspados hace 50 años con la esperanza de ayudar a las finanzas de la casa mientras su esposo, Juan José Guatemala, estudiaba paradentista.

Al romper el hielo de su vaso con una cuchara plástica, Borge fue uno de los muchos que disfrutó la delicia nicaragüense en una tarde húmeda en la tienda, localizada en el Centro Comercial Managua, en el 10404 de W. Flager.

“Son una tradición para los nicaragüenses”, aseguró Borge, quien vino manejando con su familia desde Boca Raton.

La delicia consiste en hielo raspado de un bloque, servido en un vaso y mezclado con un sirope espeso y dulce de la elección del cliente.

Brenda Guatemala dice que le tomó varios años a su madre crear el popular sirope de dulce de leche. Agregó que su madre visitó a una monja en Costa Rica que era conocida por sus milagros. La religiosa colocó su mano sobre la cabeza de Eloísa y le dijo que una vez que regresara a casa todo estaría bien, recuerda su hija.

Eloísa Guatemala comenzó a distribuir raspados gratis desde su casa y posteriormente comenzó a cobrarlos. Ella abrió más tarde su tienda en Managua, y sus hijos y su esposo le ayudaron a vender el producto.

Brenda Guatemala dejó Nicaragua debido a la situación política en el país en la década de 1980. Ella abrió una tienda de raspados a sólo unas cuadras de la actual tienda en Sweetwater, pero la empresa no despegó. Ella dijo que el sirope era un poco grumoso y demasiado espeso.

Y todavía no había una base de clientes de nicaragüenses nostálgicos por un sabor de casa.

“Aquí no había nada nicaragüense cuando llegué”, dijo Guatemala, quien agregó que ella había aprendido el secreto de su familia antes de inmigrar a Estados Unidos. “Yo pensé que les vendría bien a los exiliados nicaragüenses”.

Luego de varios intentos, y con la ayuda de su madre, Guatemala contó que al final le salió el sabor verdadero y comenzó a vender el producto desde su casa de Sweetwater. Con el tiempo, ella ahorró dinero para abrir la tienda actual.

Raspados Loly’s, bautizado así por el sobrenombre de Eloísa, ofrece seis sabores: el popular dulce de leche, tamarindo, piña, fresa, cereza amarilla, jocote (una fruta centroamericana) y el relleno, que es una mezcla de sirope de leche y panqué. La tienda vende además otros sabores, como el mango, cuando es la temporada de esas frutas. La textura gruesa, a veces espesa es lo que hace al raspado diferente de otros tipos de nieve.

Guatemala y su hijo Michael Villavicencio, de 27 años, trabajan en la tienda. Ellos contratan temporalmente otros trabajadores durante el concurrido verano. Los precios van de $2.50 a $6 por un raspado “extra-large”. También se venden nieves y helados, así como DVDs y música nicaragüenses.

Dentro de la tienda, es inconfundible el sonido de los empleados raspando el bloque de hielo.

Detrás del mostrador, un retrato de gran tamaño de Eloísa y Juan José Guatemala cuelga en una pared amarilla, para recordar a los clientes la creadora original.

Los hermanos de Brenda Guatemala operan varias tiendas Raspados Loly’s en Nicaragua, incluyendo la original en Managua. Brenda dijo que esta histórica golosina ha venido a Sweetwater para quedarse.

“La nueva generación está asumiendo la tradición”, dijo. “He visto venir a gente con sus hijos de brazos que les dejan probar los raspados”.

Guatemala dijo que quiere que su hijo siga también los pasos de su familia –y planea dejar en algún momento la tienda en manos de su hijo Michael, quien ha estado trabajando en Raspados Loly’s desde que tenía 17 años.

El lugar ha sido visitado por figuras nicaragüenses como el ex presidente Enrique Bolaños y el ex jugador de béisbol de las Grandes Ligas Dennis Martínez. Además, ha atraído a personas de otras nacionalidades, como Antón Pérez, vecino de Hollywood, cuyos padres son de Costa Rica y Cuba.

“Yo le doy a esto 10 puntos en base a 10”, dijo Pérez, quien saboreaba un raspado relleno. “No hay nada como estos helados increíbles”.

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